SEMBLANZA DE PABLO, ALONZO Y GABRIELITO

Como reza por ahí el dicho popular, no hay quinto malo, pero travieso y bien travieso parece que sí. Allá por los años de 1947 le nace a Alberto Medina (fallecido) enraizado en el pensamiento bolivariano y a María Luisa Carrasco, mujer cristina muy ligada al mundo cultural de su pueblo; quien fuera Prefecto del Distrito Morán por cinco (5) años durante el período de Luis Herrera Campins, y Presidenta de la Casa de la Cultura de El Tocuyo, el segundo hijo varón y quinto en una jerarquía de doce hermanos, cinco varones y siete hembras: Pablo Marcial Medina Carrasco. Nunca Don Alberto Medina había sido tan acertivo en la escogencia de la gracia, para alguno de sus vástagos. Pablo Marcial, ¡medio palo!, Ni siquiera la niña Melisia, con todo su savoir faire incomprensible e incómodo para aquél pueblo de “encantos y aparecidos” podría concebir que aquél carajito menudo de sonrisa ancha y ojos tan negros como brillantes, cuyas aventuras infantiles se le asemejaban a las de Mark Twine, y que terminaban invariablemente con él escondido en el jardín de su casa, aguardando que amainara la furia paternal para luego colarse en el cuarto de la abuela Juana, pudiese tener la fuerza para asumir años mas tarde el reto de un nombre que internándonos en el campo de la simbología, con toda la carga apostolar en cuanto al sacerdocio político y la firmeza guerrera que le confieren a Marte, y que lo transfigura al Pablo Medina de nuestros días.

La infancia de Pablo es alimentada por las nostálgicas canciones de los hermanos Gómez, sobre todo Pablera “con su sonrisa buena, de músico y poeta… se nos marchó Pablera…”; y los aromas de las frutas en flor y las lecturas sobre la gesta libertadora, que en la casa de los Medina Carrasco eran permanentes, dado que el jefe de la familia era un profundo conocedor de la historia bolivariana y admirador de los métodos de Simón Rodríguez sobre la educación. El Pablo niño lo visualizamos profundamente travieso, azote de los hermanos, generoso, inquieto, solidario. En el caserón cuando Pablo hacía su entrada se le reventaba un coro de voces infantiles graves y agudos “mamá”, mamaaá”…protestando al ser víctimas de las travesuras de Pablo. También se recuerda el candor con que expresaba muy tempranamente las inquietudes que persiguen al hombre sobre Dios y la creación. En una mañana como tantas otras, finalizando el desayuno, Pablo le preguntó con su lenguaje de cuatro años a su hermanita, obligándola a fijar la atención sobre el cuadro de la Sagrada Cena: ¿Flol la casa de Dio é de odo?. Y ella, reflexionando y con la concreción de sus pocos años respondió afirmativamente.

La adolescencia de Pablo irrumpe en su infancia para correr en pos de un sueño, no de princesas y piratas, como para alcanzar los cánticos de solidaridad y del hombre nuevo que recorrían el continente desde Las Antillas hasta la tierra del Fuego. En la Cordillera de los Andes por los lados de Lara, los campesinos aún recuerdan a Gabrielito, el Pablo revolucionario que en sus andares aprendió con ellos el secreto de sembrar la tierra y amasar la esperanza. Las facultades curativas del ajo, del limón, la hierbabuena no fueron conocimientos despreciados sobre todo cuando el silencio rondaba las montañas. Los signos de nuevos timepos van alejando al Pablo revolucionario de las montañas y lo llevan a otras latitudes, distantes en el horizonte y en su filosofía.

Comienza el devenir de Alonso, el Pablo democrático y por ende profundamente revolucionario. Bajo el fragor del fuego, en el Dpto. de Hornos de Sidor, encontramos a Pablo absorto en su obra, soldando las piezas fundamentales de Matancero, en Movimiento Obrero que se forma en Guayana.

Pocos años antes se había iniciado el camino hacia la búsqueda de los iguales. Nacía La Causa R.

La muerte de Alfredo Maneiro, de alguna manera, obliga a que el sacerdocio político de Pablo, la tenacidad guerrera de Marcial, dejaran en la distancia las figuras de Alonso y Gabrielito. Y sin embargo continúan en el camino hacia la búsqueda de los iguales aún en esta Venezuela de hoy, Pablo, Alonso y Gabrielito.

 

UN LUCHADOR SOCIAL

Para comprender la conducta política de un hombre, debemos ubicarlo en el marco social, político y económico de los pueblos donde se desenvuelve el personaje. En este caso trataremos de acercarnos un poco a la conducta de Pablo Medina dentro de la Sociedad Venezolana.

Pero antes, es bueno recordar que la historia contemporánea, desde la década de los 60 hasta hoy, está marcada por una acentuada tendencia degenerativa en la economía y la política nacional, la cual alcanza de manera significativa a su vieja dirigencia; ésta ha conducido al país a un gran banco de arena movediza.

En consecuencia, ésta nación que le ha tocado como “herencia” vivir a Medina y al resto de los venezolanos de esta generación, aparece signada por una profunda crisis, sellada con la impunidad vergonzosa e hiriente de la corrupción, resguardada por la vulgar complicidad de los mecanismos de opinión, o de quienes ocupan altos cargos, o son figuras representativas en la sociedad.

Ante un cuadro como éste, un luchador social no puede cruzarse de brazos y es contra esa vieja dirigencia, responsable del descalabro nacional, frente a quienes enfila su lucha Pablo Medina; su trabajo y claridad de pensamiento, junto a otras voces, ha contribuido a resquebrajar esa funesta estructura que tanto daño hace a Venezuela.

Pablo Medina se caracteriza por ser un hombre visionario en el campo político, de allí el espejo de pedazos de futuro, de esos aspectos políticos que se viven hoy, y que muy acertadamente expuso en la conversación que sostuviera con Farruco Sexto en el año 88, “Pablo Medina en Entrevista”.

Sin embargo, el pensamiento real de un hombre sólo se conoce en la acción; de ello ha dado muestras este líder político con su honestidad, convicción y en su lucha diaria, en la búsqueda de una sociedad más justa, verdaderamente democrática y humana. Lucha que ha sido canalizada a través del gran proyecto “La CausaR” del cuál fue miembro fundador.

 

LOS TRABAJADORES: UN EJÉRCITO SOCIAL Y DEMOCRÁTICO

Pablo Medina fue el primer militante de La Causa R en pasar a formar filas como trabajador sidorista. Sin más proyecto que su intercambio de opiniones con Alfredo Maneiro, acerca de una sociedad distinta y radicalmente justa, pero sí con un plan y el sueño de construirla partiendo de la organización de los trabajadores, proyecto que inicia con un núcleo de sidoristas, que, a la larga, se consolidaría como el Movimiento Matancero.

Medina llega a Ciudad Guayana en 1972, sin para ese entonces conocer a nadie en ese importante polo de desarrollo industrial; sin embargo ello no sería impedimento para que se comenzara a concretar las ideas originales del fundador de La Causa R, el hoy fallecido máximo líder Alfredo Maneiro, de edificar una organización “ladrillo a ladrillo” con el pueblo y los trabajadores y cuya esencia fuera la democracia radical; es decir, la lucha desde la raíz, ir a lo profundo de las necesidades, al fondo de los problemas y buscar soluciones desde abajo con mujeres y hombres que hagan el posible el avance hacia una vidad mejor.

La realidad para ese momento, en la planta siderúrgica se representa en un sindicado golpeada por la famosa huelga del año 7!; Sidor militarizada; los trabajadores desmoralizados, divididos, desafiliándose del movimiento gremial y con profundas diferencias.

Pero la confianza de Medina en el movimiento obrero como impulsor de las grandes transformaciones sociales, lo anima a poner en marcha el proyecto que involucra fundamentalmente la participación de los trabajadores sidoristas, y de allí su concepto: “pertenecer a la clase trabajadora es pertenecer a un ejército social y democrático…”.

 

HORNOS ELECTRICOS-INFIERNO DE DANTE

Su actitud social desarrollada desde muy temprana edad, le permite despejar y madurar la conciencia, y su lucha se torna incansable hasta lograr involucrar a los trabajadores en un gran movimiento, que se conoció como La Causa R.

Es precisamente en el Departamento de Hornos Eléctricos del vital centro de la acería venezolana donde van a afianzarse las raíces de la lucha que se platea Pablo Medina para lograr la cohesión del movimiento de los trabajadores en torno a una anhelada y necesaria liberación, y nada más propicio que este ambiente de escrito año después por el propio Pablo:

 

Era el infierno de Dante, candela pura, humo, polvo, ruido.
Me impresiona fuertemente, y en primer día de trabajo, me
toca cargar una carretilla sin tregua, que ya al mediodía las
manos no me daban más, pero tenía que aguantar si tenía
sacar adelante el movimiento”
.

 

En el departamento de hornos-actualmente eliminados- las condiciones operativas no eran aptas para un ser humano, el trabajo físico era sumamente agotador. Una sala llena de humo con poco oxígeno, que aún, con los hornos apagados la temperatura sobrepasaba el aguante de una persona. La limpieza se tenía que hacer con cincuenta hombres agarrados a una barra, entrando uno a uno, por espacio de un minuto y al término de la jornada, la suela de la bota del trabajador parecía chicle.

 

BASES DEL MOVIMIENTO

Como estrategia de la cuatro patas del Movimiento ideado por Alfredo Maneiro, representadas entonces, en el trabajo vecinal en Catia, (Procatia); el estudiantil en la UCV (PRAG); en Mérida (BAFLE); y para el trabajo con los intelectuales (EL AGUA MANSA); sólo faltaba completar la parte restante que en definitiva sería el sostén de la organización, y en ese sentido, Pablo Medina, le dijo a Maneiro “me voy a Sidor, a llevar a cabo esta tarea” y es así como se compromete a organizar a los trabajadores en Guayana, desarrollándose de esta manera la vertiente que faltaba para impulsar los cambios que Venezuela necesita: un sólido y deslastrado Movimiento Sindical, realmente consustanciado con los trabajadores y el país en general.

A un año de fundamentarse las bases del movimiento Medina continuó en Sidor, publicando “El Matancero”, alentando a la organización, elaborando políticas, visitando los portones y tratando de ganar adeptos a la idea. Es así como lograr involucrar a Eleuterio (Tello) Benítez y más tarde a Andrés Velásquez, quien entra a trabajar en la planta Siderúrgica en el Departamento de Tubos, y quienes después junto a Medina y otros sidoristas, ayudan a fortalecer la organización.

A los once (11) años de estar Pablo Medina en la zona del hierro, construyendo el proyecto de los trabajadores, se alcanza una plataforma sindical conocida como “Los Matanceros”, y que luego fue “el Nuevo sindicalismo”, brazo de los trabajadores y del gran movimiento político de hombres y mujeres que conformaban La Causa R.

Una vez iniciado su trabajo, éste toma cuerpo más allá de Sidor, alcanzando a otras empresas básicas de Guayana, y junto a Maneiro y otros luchadores sociales continúa el movimiento político causaerrista. Posteriormente cunado en el año 1982 ocurre la sensible desaparición de Alfredo Maneiro, el sidorista asume la responsabilidad de La Causa R, posición que desarrolla con dignidad y trabajo en pro de la construcción en todo el país.

 

COMO PARLAMENTARIO

Para el período 1989-1993, es electo Diputado Suplente en el Congreso de la República por el Estado Bolívar, y conjuntamente con Aristóbulo Istúriz y Carlos Azpúrua se convierten en los tres (3) “tanquecitos de guerra” del Parlamento.

En 1991, desde la Jefatura de la Fracción impulsa, a favor del pueblo y los intereses nacionales, luchas fundamentales tanto legislativas como sociales. Desempeña esta importante posición hasta el año de 1995 cuando le sucede Carlos Melo.

Pablo Medina dejará al frente de la Fracción Parlamentaria Causaerrista, un postulado trascendente para el ejercicio de la función legislativa, como lo fue la política de la Causa R: EL PARLAMENTARISMO DE CALLE.

En el ejercicio de su función legislativa denunció y se opuso a la venta a futuro de la Reservas de Oro para el pago del Servicio de la Deuda Externa y obtención de créditos en el exterior, que se adelantaba en el gobierno de CAP.

Enfrentó la fuga de Capitales y demostró en el Parlamento la injerencia de grandes consorcios venezolanos en la fuga de dólares; presentó en cámara, documentos y una caja con pruebas avaladas en documentos del Banco Central de Venezuela, con el listado de personas que sacaron miles y millones de dólares del país, especificando cantidades y entidades bancarias. En este sentido propuso al gobierno resolver el déficit fiscal mediante un impuesto a los capitales fugados.

Presidió la Subcomisión de Contraloría para investigar casos de presuntas irregularidades en el INOS, en la Zona Metropolitana, hallando una serie de hechos de corrupción cometidos por funcionarios de esa Institución.

Como miembro de la Comisión de Defensa denunció a los cuerpos de seguridad del Estado por violación de derechos humanos y otras situaciones irregulares durante los sucesos del 27 de febrero de 1989, denominados ‘’El Caracazo” “El Sacudón”. Propuso un duelo nacional por las víctimas de esos días, porque en su concepto, fue una tragedia de magnitud nacional. Acción Democrática y COPEI rechazaron la propuesta.

Como Legislador impulsó una reforma de la Ley de Régimen Municipal, que permitiera mayor participación de la gente en las tomas de decisiones en la comunidad.

En la instalación de las cámaras legislativas para el período 1994-1998, criticó la composición de fuerzas políticas por no reflejar la voluntad popular y en su criterio, muchos de los parlamentarios de AD, COPEI, MÁS y CONVERGENCIA, eran producto del Fraude Electoral, y en ese sentido, creyó conveniente la disolución del Congreso para inmediatamente convocar a una Asamblea Nacional Constituyente. Esta última se convirtió en política de La Causa R. Hechos como esto, marcaron la conducta de Pablo en el Parlamento.

 

ACCIONES RELEVANTES

Pablo Medina y Aristóbulo Istúriz se convirtieron en los precursores en introducir ante la Corte Suprema de Justicia, una acusación contra el Presidente Carlos Andrés Pérez, por malversación de fondos y traición a la patria. Por primera vez en Venezuela, se toma una acción judicial de esta naturaleza contra un jefe de estado en pleno ejercicio de sus funciones, y más aún, en las condiciones de inestabilidad política en la cual se encontraba el país y cuando nadie se atrevía.

En esos días aciagos de Pérez, los parlamentarios causaerristas, siempre se vieron acompañando al pueblo y es así, como se genera una matriz de opinión y una fuerza popular, que obliga al Congreso a investigar al gobierno, como también después al máximo tribunal de justicia, a abrir un proceso penal contra Carlos Andrés Pérez y a otros funcionarios públicos, por la famosa partida del MRI. En ese momento CAP tiene casa por cárcel y enfrentó un juicio, lo cual le valió respeto nacional.

 

OTRO HECHO RELEVANTE

Se produjo, pocos meses antes de las elecciones presidenciales del 93, cuando en el país se profundizó la crisis y se agudizó la inestabilidad política, Medina devela ante la opinión pública una conspiración encabezada por el Ministro de la Defensa Radamés Muñoz León, quien pretendía dar un golpe de Estado. Ante esta denuncia el Ministro no se deja esperar y contraataca, acusando al parlamentario de poseer las armas del Teniente Raúl Alvarez Bracamonte, quien había desertado del Ejército después de los sucesos del 4-F llevando consigo, un parque del Fuerte Tiuna.

En un acto por la democracia en Miraflores, Pablo Medina, considera oportuno, enfrentar a Muñoz León y producir el careo de su defensa, que el Ministro golpista se había negado a aceptar en los tribunales. Allí por primera vez, se desmitifica el poder de altos funcionarios públicos, que ningún ciudadano hasta el momento en Venezuela, se había atrevido a encarar o a abordar para defenderse de un abuso de autoridad.

De nuevo el tiempo da la razón a Pablo Medina, y la justicia se inclina hacia el líder político, cuando en primer lugar, el Presidente Caldera destituye a Radamés Muñoz por sospechar de la conspiración y otras personalidades, como el Ministro para la descentralización José Guillermo Andueza, señalan ante la opinión pública que el entonces titular de la Defensa, preparaba una asonada para impedir las elecciones del 05 de diciembre de 1993.

Vale destacar, que en esa oportunidad, al verse descubierto en sus intenciones, como forma de contrarrestar la denuncia del parlamentario, introdujo ante la Corte Suprema de Justicia un escrito –sin sustentación alguna- donde entre otras acusa a Medina de vilipendio a las FAN, de poseer las armas, de adherencia al golpe del 4 de febrero de 1992; buscando allanarle la inmunidad a este luchador social y seguirle un juicio militar. Pero de nuevo la justicia toma de la mano al parlamentario, cuando el Congreso Nacional no da curso a la solicitud, a pesar de que ls Corte Suprema de Justicia aprobó la ponencia de la Magistrado Carmen Cecilia de Encinoso –donde la abogada dijo “encontrar méritos para allanar la inmunidad de Pablo Medina.

 

SU PASION LA LECTURA

Pablo Medina es el quinto de doce (12) hermanos; se casó a temprana edad y tiene una hija de su primer matrimonio. Varios años después contrae matrimonio nuevamente y de esa última unión tiene dos hijas. Medina recibió una educación con influencia religiosa y militar.

Pablo ha sido invitado constantemente ha participar en Foros, Conferencias, Seminarios y eventos internacionales; ello le ha permitido poseer un extenso conocimiento del mundo. Ha asistido varias veces al Foro de San Paulo en Uruguay. En 1993 participó como invitado en la Universidad de Princenton -Estados Unidos- en el Foro “Democracia en América Latina”, donde tuvo la oportunidad de disertar con los candidatos presidenciales latinoamericanos por Brasil Luis Ignacio Da Silva (Lula), por México Cuahutécmoc Cárdenas; El Salvador Rubén Zamora, Colombia, Antonio Navarro Wold y Chile Luis Maira.

Pablo Medina ha sido desde muy pequeño un apasionado de la lectura, fundamentada a su vez en la educación impartida en un hogar de profundas raíces bolivarianas y de profunda fe cristiana. De allí, que la Biblia constituye un texto básico para el líder político. Además, los libros referidos a la historia griega forman parte de sus textos de consulta para la reflexión, al igual que la extensa bibliografía de la historia patria y continental.

Políticamente Pablo Medina es una figura controversial, sin embargo, se caracteriza por ser un hombre que irradia una innata sencillez, que sólo los hombres con sentido de vida –y como señala el Padre Matías Camuña, con raíces enterradas en el pueblo-, saben cultivar y por ende, tener a la humildad como práctica de su cotidianeidad.

Opinión de Juana Inés Reed: ‘’Como las piedras, como los ríos como las montañas… así de natural…”

“Hablar del hombre del político, sin hablar del amigo, sería una omisión imperdonable, porque eso precisamente es Pablo, un amigo.

Pablo tiene arraigado el sentido de la solidaridad, virtud que engrandece al hombre, al político.

Camina agarrado a la amistad, sin perder de vista el camino y en cada paso deja huellas de esperanza, fortaleciendo el ánimo de quienes nos contamos entre sus amigos, sin pedir ni esperar más que eso… amistad.

Pablo es como un amanecer en plena sabana… se siente.

Como las piedras, como los ríos, como las montañas, así de natural… sobre todo como las piedras, que guardan secretos sin saber que los guardan, que tiene misterios sin saber que los tiene, a encontrarlas así de sencillas a orilla de camino o en medio y que están predestinadas a construir grandes fortalezas, a servir de mensajeras, a ser puente entre civilizaciones y a escribir toda una historia.

Así es mi amgo. Así es…Pablo

 

OPINIÓN DE MARIA LUISA CARRASCO, LA PROGENITORA DE PABLO MEDINA

“Pablo es como el mar y como el viento… para mi es toda una fuerza en movimiento. Pero también es brisa suave que acaricia y oxigena”

Pablo para mi es como es mar y como el viento, éste último mueve a la naturaleza y las olas se mueven con la fuerza de él, Pablo para mi es toda una fuerza en movimiento, pero también es brisa suave que acaricia y oxigena.

Adelante Pablo, el pueblo sabe valorar y continúa con el sentido creador, ordenando, orientando y fomentando el amor al trabajo. Aplica la ley con honestidad y justicia, esa Justicia que sólo Dios posee en su plenitud, pero que los hombres y mujeres debemos luchar por alcanzarla.

Éxito; mi oración de una expresión de reconocimiento al todo poderoso por ti; porque sé que tú irradias deseos de servir y de ser útil y no olvides que en la familia humana todos somos hermanos y nos debemos los unos a los otros. En ese sentido vale citar al filósofo Marden; “Debemos trabajar por la felicidad ajena como un deber en beneficio propio, y por la felicidad propia como un deber en beneficio ajeno”.

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